Y llegaste así, sin avisar, sin tanto preámbulo o aspaviento; porque ese es el destino: curioso y desatinado... pero con la fuerza y certeza que debemos amarnos mucho, y los caminos rudos, espinozos, insanos que nos llegan por el frente, sólo están para tomarnos de la mano o cargarte entre mis brazos y ayudarnos a seguir adelante muy resueltos y frescos, como siempre.
hp, porque estamos juntos en esto.