jueves, enero 13, 2011

Mariposa negra



Tus ojos son un aleteo, a veces temprano otras veces tarde; pero son lindos, curiosos, un enigma. Te posas agitando tus alas monocolor, diáfana. Y observas todo con mesura, a veces triste, negro; otras veces rojo, alegre. Y te acercas tímida pero atrevida, sofocando el aire, abriendo el suelo; tus labios seguros y tu mirada de ébano incinerando la mía cuando no puedo dejar de mirarte, cuando no me animo o cuando me distráes. Entonces me arde el alma, me tiembla todo y al centro de mi vida más aleteos se disparan, constantes, fríos, calientes. Y te sigo y hulles, vuelas lejos, escapas o tal vez soy yo. Te persigo, quiero atraparte, y te vas más allá... ¿Será que debo estar tranquilo? ¿Será que no debo perseguirte?... Y si es asi, ¿Te acercarás tú sola?... Me dormiré bajo un castaño o un abedul, y dejo mis manos extendidas y él corazón desnudo, porque tal vez, cuando abra los ojos, ya estarás en mi regazo...

hp, la primera de muchas historias guardadas, para la mariposa negra...