Hoy salí a ver un nuevo lugar donde vivir. Buscar, buscar y seguir buscando. El sitio se veía interesante pero es chiquito y no amerita el pago que lo considero algo elevado. El sol hacía de las suyas, mañana continuaré el sondeo, quizá algo más cerca al polo norte. Por la tarde dormí algo mientras me aburrí con una película, quizá deba volver a verla para entenderla mejor. Acabo de salir para imprimir unos documentos que necesito y nunca están demás, se me terminan los fondos, felizmente llega el fin de mes. He terminado un trabajo por encargo (la actualización y adaptación de un diccionario de términos financieros), con el que espero agenciarme unos soles hasta empezar con otro más. En la plaza del vecino de Residencial San Felipe, como todos los miércoles, una banda toca para el deleite de los vecinos, acabo de escuchar completa Caballo viejo, canción que se me antojó melancólica y largamente agridulce, ¿será que sigo envejeciendo? El punto es que las parejas de todas las edades bailan y se divierten y pienso nuevamente en mi amOr, en cómo me encantaría ver este espectáculo juntos, reírnos un rato, alejarnos de todo, sentir que no me hago viejo solo, que galopa a mi lado con su fuerza y seguridad, que su sonrisa es un aliento, un arre fugaz y que cada cosa en adelante, será buena para tentar al destino, que sigue arreglándose de algún modo, para mantenernos de la mano.
hp, buscando un nidito...